Entrenamiento local.
Jack Hudgins, 18, de Breckenridge, Jonathan Schiller, 18, un egresado del Basalt High School y Austin McKee, 18, egresado de la Glenwood Springs High School, se graduaron de la escuela secundaria recientemente y entrarán al ejército. Los soldados han recibido entrenamiento en los últimos meses en el centro de reclutamiento local del ejército, el Glenwood Springs Army Career Center. Pronto partirán para recibir el entrenamiento básico. Los soldados dicen que no tienen miedo a la posibilidad de ser enviados a Irak.
Foto de Chad Spangler/ Post Independent.

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Soldado
Jordan King, de Breckenridge, hace su entrenamiento físico el 22 de mayo en el Glenwood Springs Army Career Center. King, 23, ya recibió su entrenamiento básico y estará basado en Washington D.C. por tres años.
Foto de Chad Spangler/ Post Independent.
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Esta es la primera parte de dos sobre el reclutamiento de jóvenes en el ejército. La próxima entrega, “Reclutamiento en las escuelas: ¿si o no?”, será publicada el 4 de junio.
GLENWOOD SPRINGS — El sargento Steve Forcum inspeccionaba el uniforme de Jordan King en una tarde lluviosa de mayo en el Glenwood Springs Army Career Center. Durante la inspección, King, 23, de Breckenridge, mantenía su mirada clavada en la pared de enfrente donde había un póster de un GI (soldado) en combate.
“Tienes una hilacha aquí”, dijo el sargento señalando un bolsillo de la camisa de King. “Y las botas están sucias. Puedes usar detergente de lavar para limpiarlas. ¿Tienes tus “dog tags”?
Era un día típico para Forcum. El reclutador del ejército estaba entrenando a King, y a otros cuatro jóvenes que acaban de graduarse de la escuela secundaria y en unas semanas partirán a completar su entrenamiento militar.
Este año, tres estudiantes de 147 que se graduaron del Glenwood Springs High School eligieron el ejército. El centro de reclutamiento local, el Glenwood Springs Army Career Center, que incluye los condados de Summit, Eagle, Lake, Garfield y Pitkin, ha reclutado 20 personas desde octubre del 2007 —incluidos seis jóvenes que acaban de graduarse de escuelas secundarias locales. Dos de ellos son de origen hispano.
“Entré al ejército porque es algo que siempre quise hacer”, dijo Austin McKee, 18, quien acaba de graduarse del Glenwood Springs High School y quiere ser un enfermero en el ejército. “El dinero para estudiar y todo lo demás es extra”.
Jonathan Schiller, 18, quien acaba de graduarse del Basalt High School, tuvo otra razón para entrar.
Schiller se interesó en el ejército por los beneficios educativos y el entrenamiento de trabajo que recibirá. Mientras un soldado está en servicio activo puede recibir hasta $4,500 por semestre para ayudar a pagar sus estudios.
“Quiero ser un analista de información secreta”, dijo el flamante soldado quien tendrá que pasar por 28 semanas de entrenamiento para su especialización.
Carrera en el ejército: “Ha aumentado el interés”
Así como la guerra en Irak, que ya entró en el quinto año, no desalentó a King y a McKee, también parecería que no ha desanimado a cientos de interesados en el ejército en Colorado.
Según Deborah Cannon, una vocera del Denver Army Recruiting Battalion —el centro de reclutamiento que incluye el Glenwood Springs Army Career Center, y los estados de Colorado, Nebraska, este de Wyoming y parte de Kansas— el centro ha reclutado 1,186 soldados desde octubre 2007 a mayo — la meta es reclutar 2,583 soldados hasta septiembre.
“Desde el año pasado hemos visto un aumento en el reclutamiento”, dijo Cannon. “Tal vez el aumento se deba a que los reclutadores han estado más activos en el área durante eventos comunitarios como el Mountain Dew Ski Challenge, Spring Back to Vail, Rifle Rendezvous. También han habido más presentaciones en las escuelas y más llamados telefónicos a las casas de los jóvenes.
“De las áreas más pudientes a las más rurales, los interesados buscan entrar al ejército por diferentes razones y también buscan distintos beneficios”, dijo Cannon. “El hecho de que se puede viajar y la aventura atraen más a la gente de áreas más acaudaladas. Los jóvenes que vienen de las áreas rurales están más interesados en los beneficios educativos y en recibir entrenamiento.
“Sin embargo, la razón número uno en nuestro país que dan los jóvenes para entrar al ejército es servicio al país”, agregó Cannon.
Pero no todos los interesados logran entrar. Forcum, dice que él y el sargento James Olivas, quien trabaja junto a él en la agencia de Glenwood Springs, hablan con 150 interesados cada semana, pero no todos cumplen los requisitos para ingresar o aprueban los exámenes.
“Tenemos muchos hispanos interesados pero algunos no cumplen los requisitos de los papeles u otras pruebas que hay que pasar para ingresar al ejército”, dijo Forcum.
Solo 3 de cada 10 personas entre 17 y 24 años logran pasar todas las pruebas y requisitos para entrar al ejército, dijo Cannon. Los requisitos son que el interesado tiene que estar en buena condición física y mental, no tener muchas violaciones de la ley o problemas de salud. También debe ser ciudadano estadounidense o tener la tarjeta I 551, o estar en proceso para recibir la ciudadanía.
Posible desplazamiento a Irak: ¿tienen miedo?
Dependiendo del trabajo específico que eligió y a que lugar ha sido asignado, un soldado podría ser enviado a cualquiera de los 120 países donde están las fuerzas armadas de Estados Unidos.
“Las fuerzas armadas no solo van a la guerra”, dijo Cannon. “También tienen otras misiones: entrenamiento de tropas para asegurar fronteras; proporcionar ayuda después de desastres como huracanes, incendios forestales; o ir a combate como en Irak”.
Para el sargento Forcum la posibilidad de que algo malo le ocurra a sus reclutas en el trabajo es similar a lo que les podría ocurrir en las calles.
“La mayoría de la gente cree que cuando alguien entra al ejército va a morir”, dijo. “Y esto ocurre. Pero mucha gente también muere en accidentes en la I-70. El año pasado tuvimos una recluta de Leadville de 17 años que murió en un acccidente de auto días antes de partir a su entrenamiento básico.
“Los riesgos en el ejército también dependen de que tipo de trabajo uno hace”, agregó Forcum.
Según Cannon, el ejército garantiza al soldado por escrito el entrenamiento en el trabajo que eligió basado en sus calificaciones.
Jonathan Schiller, el flamante soldado de Basalt, dijo que no tiene miedo de que lo manden a Irak.
“Mi miedo más grande es que esto no termine siendo lo que que esperaba y que no me guste”, dijo Schiller, quien firmó un contrato con el ejército por cuatro años.
(Según Forcum el contrato promedio es de cuatro años).
Austin McKee, tampoco se concentra en los posibles riesgos de su elección de carrera.
“No tengo miedo. Yo me enlisté para ayudar a otras personas. Lo que me pase mientras estoy haciendo eso no importa si beneficia a alguien”, dijo Mckee.
Aunque los soldados firman un contrato al enlistarse, Forcum dijo que “uno siempre puede salir”.
“Siempre hay opciones, aunque cada acción tiene una consecuencia”, dijo Forcum. “Tal vez (salir) no sea la opción que quieran, porque podrían recibir una baja deshonrosa”.
(En la próxima edición: El acceso de los reclutadores a las escuelas secundarias y la oposición al reclutamiento en las escuelas)
Los beneficios educativos
El ejército de Estados Unidos ofrece ciertos beneficios a los soldados que se enlistan, incluidos dinero para educación, cuidado de la salud y vacaciones pagas.
EDUCACIÓN
• Mientras un soldado está en servicio activo puede recibir hasta $4,500 por semestre para ayudar a pagar sus estudios.
• Un soldado, dependiendo de cuanto tiempo estuvo en el ejército y el trabajo que eligió, podrá recibir $40,000 como un bono cuando entra en el ejército (depende de como rindió en sus exámenes y el trabajo que eligió ) y hasta $73,836 para el Army College Fund.
• La Montgomery GI Bill provee hasta un máximo de $42,000 después de que el soldado termina sus servicio en el ejército. Para recibir este beneficio, el soldado deberá pagar $100 por mes durante el primer año de servicio.
Sin embargo, ciertos estudiantes descubren que con el dinero del Montgomery GI Bill no les alcanza para pagar la universidad —el costo de la universidad en Colorado (incluye clases, casa y comida) es de $15,000 anuales en la Colorado University y Colorado State University.
La GI BIll original proveía el pago de los costos totales de la universidad, casa y comida. Pero a mediados de los 1980’s el programa se redujo a una suma fija. Hoy lo máximo que un veterano puede recibir es aproximadamente $9,600 por año por cuatro años)— no importa el costo de la universidad elegida.
Con la guerra de Irak ya en su quinto año, hay un movimiento entre los legisladores de Washington para tratar de mejorar los beneficios del GI Bill. El senador James Webb, demócrata de Virginia, introdujo una propuesta en el 2007, que aumentaría los beneficios de la GI Bill para cubrir el costo total de ir a una universidad estatal y también proveería dinero para costo de vivienda y comida. La propuesta de ley de Webb, un veterano de Vietnam cuyo hijo ha ido a la guerra en Irak, ya tiene más de 30 patrocinadores pero no se ha visto ningún tipo de acción por parte de Senado.