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Wednesday, June 4, 2008

Reclutamiento en las escuelas: ¿A favor o en contra?

Esta es la segunda y última parte sobre una nota del reclutamiento de jóvenes en el ejército. La primera parte, “La opción del ejército”, fue publicada el 28 de mayo. Para leerla en el Internet, vaya a nuestro sitio web: www.latribunacolorado.com.

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LOS NUEVOS SOLDADOS.  De izquierda a derecha,  los soldados Austin McKee, Jordan King, Jack Hudgins y Jonathan Schiller están entre los 20 reclutas que enlistó el Glenwood Springs Army Career Center este año. McKee, Schiller y Hudgins acaban de graduarse de secundaria. Muchos de estos jóvenes se enteran de las posibilidades y beneficios que ofrecen las fuerzas armadas cuando los reclutadores visitan las escuelas secundarias. No obstante la ley que permite a los reclutadores entrar a las escuelas, existe una firme oposición al reclutamiento en los planteles escolares.
RECLUTAS
LOS NUEVOS SOLDADOS. De izquierda a derecha, los soldados Austin McKee, Jordan King, Jack Hudgins y Jonathan Schiller están entre los 20 reclutas que enlistó el Glenwood Springs Army Career Center este año. McKee, Schiller y Hudgins acaban de graduarse de secundaria. Muchos de estos jóvenes se enteran de las posibilidades y beneficios que ofrecen las fuerzas armadas cuando los reclutadores visitan las escuelas secundarias. No obstante la ley que permite a los reclutadores entrar a las escuelas, existe una firme oposición al reclutamiento en los planteles escolares.
Foto de Chad Spangler/ Post Independent
REclutador.  El sargento Steve Forcum, un reclutador del Glenwood Springs Army Career Center, inspecciona el uniforme del soldado Jordan King, de Breckenridge. Forcum visita cada año 16 escuelas en su distrito para reclutar soldados. Así como muchos lo ven como una opción más que debe ser presentada a los estudiantes a punto de tomar una decisión, otros en el país se oponen con tenacidad al reclutamiento de jóvenes en las escuelas.
Reclutas
REclutador. El sargento Steve Forcum, un reclutador del Glenwood Springs Army Career Center, inspecciona el uniforme del soldado Jordan King, de Breckenridge. Forcum visita cada año 16 escuelas en su distrito para reclutar soldados. Así como muchos lo ven como una opción más que debe ser presentada a los estudiantes a punto de tomar una decisión, otros en el país se oponen con tenacidad al reclutamiento de jóvenes en las escuelas.
Foto de Chad Spangler/ Post Independent.

En campaña.  Fernando Suárez del Solar, fundador del Guerrero Azteca Peace Project, se opone al reclutamiento de jóvenes en las escuelas. Desde que su hijo, Jesús Alberto, murió en la guerra en Irak en el 2003, Suárez del Solar, quien vive en California y recorre el país dando presentaciones y hablando con estudiantes del último año, quiere que los reclutadores no entren a las escuelas secundarias. Esta foto fue tomada durante una presentación el 15 de mayo en una escuela secundaria de Denver.
En contra del reclutamiento.
En campaña. Fernando Suárez del Solar, fundador del Guerrero Azteca Peace Project, se opone al reclutamiento de jóvenes en las escuelas. Desde que su hijo, Jesús Alberto, murió en la guerra en Irak en el 2003, Suárez del Solar, quien vive en California y recorre el país dando presentaciones y hablando con estudiantes del último año, quiere que los reclutadores no entren a las escuelas secundarias. Esta foto fue tomada durante una presentación el 15 de mayo en una escuela secundaria de Denver.
Foto especial para La Tribuna.

GLENWOOD SPRINGS — Para Jonathan Schiller, 18, quien acaba de graduarse del Basalt High School y se enlistó en el ejército, los beneficios de educación y el entrenamiento de trabajo que le ofrecen fueron claves cuando tomó su decisión. Schiller pronto partirá a su entrenamiento básico con el ejército donde quiere convertirse en un analista de información.

Schiller, como otros graduados de las escuelas secundarias locales que eligieron el ejército como carrera, se enteró de las posibilidades y beneficios que ofrecen las fuerzas armadas cuando los reclutadores visitaron su escuela.

Por ley (No Child Left Behind) las escuelas deben abrir sus puertas a los reclutadores como lo hacen a representantes de universidades y empleadores. Además deben proveer las listas de los estudiantes con sus nombres y números de teléfonos —a menos que los padres hayan pedido que no lo hagan, pero muchos ni siquiera están enterados de esto.

“Nuestra política en las escuela es dar la bienvenida a los reclutas”, dijo Mike Gass, director ejecutivo de educación secundaria del distrito escolar del condado de Eagle. “Muchas veces las fuerzas armadas son una buena opción para ciertos estudiantes que se gradúan de la escuela y que no están listos para ir a la universidad”.

Según Deborah Cannon, una vocera del Denver Army Recruiting Battalion —el centro de reclutamiento que incluye el Glenwood Springs Army Career Center— para tener y mantener un ejército voluntario en Estados Unidos, los reclutadores deben tener el mismo acceso a los estudiantes y educadores que tienen las universidades y otros empleadores.

“Así los jóvenes y los maestros saben que una carrera en las fuerzas armadas también es una opción”, dijo Cannon.

El acceso a los estudiantes

Pero así como muchos lo ven como una opción más que debe ser presentada a los estudiantes en su último año en la escuela secundaria, otros en el país se oponen con tenacidad al reclutamiento de jóvenes en las escuelas.

Uno de ellos es Fernando Suárez del Solar, fundador del Guerrero Azteca Peace Project. Desde que su hijo, Jesús Alberto, murió a los 23 años en la guerra en Irak en el 2003, Suárez del Solar, quien vive en California y recorre el país dando presentaciones, quiere que los reclutadores no entren a las escuelas secundarias.
“Tenemos que tener en cuenta que (los reclutadores) tienen acceso a las escuelas y a la información de los estudiantes”, dijo Suárez del Solar, quien en mayo visitó Denver invitado por el American Friends Service Committee (AFSC), una entidad ganadora del Premio Nóbel de la Paz que lucha por la justicia social y promueve programas de paz. “Y aquí viene el chantaje de la educación bajo el “No Child left Behind”. Para recibir los beneficios económicos del gobierno las escuelas deben abrir sus puertas a los reclutadores”.

Para Mike Gass, muchos soldados se han beneficiado con una educación a través del ejército.

“Creo que es justo que (los reclutadores) vengan y presenten su opción a nuestros estudiantes”, dijo Gass”, “Ellos son lo suficientemente maduros para ver sus opciones y tomar responsabilidad por esa elección”.

¿Existe el “poverty draft”?

El AFSC trajo a Suárez del Solar a Denver como parte de su campaña que opone la llamada “poverty draft”, conscripción de pobreza — según el AFSC el blanco de reclutamiento militar de jóvenes de recursos económicos limitados.

“Queremos hacer notar que las fuerzas militares están tomando una porción más grande en nuestra vida pública”, dijo Sarah Gill, del AFSC. “Creo que mucha gente no lo nota porque la milicia está tan omnipresente en nuestra cultura”.

Según Suárez del Solar a partir del 2004, el reclutamiento, que antes estaba disperso en muchas áreas, se ha concentrado en barrios pobres y tiene como blanco a los inmigrantes.

“Vemos muchos reclutadores en escuelas con altos porcentajes de estudiantes latinos, no en las escuelas blancas ricas”, dijo. “Por ejemplo en la Mission Bay High School en San Diego, donde hay un 80 por ciento de latinos, hay una oficina de reclutamiento dentro de la escuela y han creado un centro de entrenamiento de tiro al blanco”.

Suárez del Solar se refiere al Junior Reserve Officers Training Program (JROTC), un programa optativo en el cual los estudiantes que participan realizan entrenamiento con y sin armas y aprenden a trabajar en equipo, entre otras cosas. (El Central High school en Grand Junction tiene un programa JROTC).

Según Cannon, el ejército recluta gente de todas las razas y grupos étnicos sin tener como objetivo determinados grupos sociales.
Los requerimientos son que los reclutadores en cada área visiten por lo menos una vez cada tres meses las escuelas secundarias de su área—los reclutadores del Glenwood Springs Army Career Center tienen a cargo 16 escuelas secundarias. Los Army Career Centers están ubicados de acuerdo a información estadística. En el área de cobertura de La Tribuna hay centros de reclutamiento en Glenwood Springs y en Grand Junction.

Las promesas: ¿Se cumplirán?

Jan Abbott, una consejera en la Battle Mountain High School dijo que los reclutadores pasaron por allí tres o cuatro días, pero nadie de la escuela se enlistó este año.

“El hecho de que el país esté en una guerra que no tiene el apoyo de la gente es algo que preocupa”, dijo Abbott. “Los estudiantes necesitan estar muy bien educados sobre su decisión”.

El otro objetivo de la campaña que lidera Suárez del Solar es promover una educación superior gratuita en Estados Unidos.

“La única justificación real para que un joven entre al ejército es por vocación”, dijo Suárez del Solar. “Es inmoral que para que un joven pueda ir a la universidad, tenga que exponer su vida o matar a alguien para obtener esa educación. Seguiré propagando mi mensaje más importante: que los jóvenes entiendan que la mejor arma contra el terrorismo y la injusticia social no es la violencia, sino la educación”.
Jessi Quizar, quien trabaja para el AFSC, dijo que una de las formas de oponerse al “poverty draft” es el chequear la veracidad de las promesas que los reclutadores hacen a los jóvenes.

“Pocas veces los reclutadores dicen que menos del 50 por ciento de los reclutas que se enlistan en la Montgomery G.I. Bill ven algún tipo de fondos para su educación”, dijo Quizar.

El sargento Steve Forcum, el reclutador jefe del Glenwood Springs Army Career, quien tiene más de 20 años con el ejército, dijo que las fuerzas armadas han cumplido su promesa con él.
“En el ejército he recibido todo lo que me prometió mi reclutador”, dijo Forcum. “Y más”.

Las fuerzas armadas estadounidenses en cifras

• Para el año fiscal 2008 (octubre 2007 a septiembre 2008) el Denver Army Recruiting Battalion —que incluye los estados de Colorado, Nebraska, este de Wyoming y parte de Kansas— tiene una meta de reclutar 2,583 soldados para servicio activo. Hasta mayo, se habían logrado reclutar en el área 1,186.
• El Denver Army Recruiting Battalion tiene una meta de reclutar 394 hispanos hasta mayo llevan reclutados 166.
• El centro de reclutamiento del área, el Glenwood Springs Army Career Center, que incluye los condados de Summit, Eagle, Lake, Garfield y Pitkin, ha reclutado 20 personas —incluidos seis jóvenes que se acaban de graduarse de escuelas secundarias locales. Dos de ellos son de origen hispano.
• Solo tres de cada 10 personas entre 17 y 24 años logran pasar todas las pruebas y requisitos para entra al ejército. Entre ellas— tienen que estar en buenas condiciones físicas y mentales, no tener muchas violaciones de la ley o problemas de salud y un determinado resultado en la pruebas que se les toma para entrar al ejército. Deben ser ciudadanos estadounidenses o tener la tarjeta I 551, o estar en proceso para recibir la ciudadanía.
• Las citas con los reclutadores se hacen por lo general en la casa de los jóvenes interesados con la presencia de los padres o guardianes legales.
• El contrato que firman los soldados es contractual y puede ser por 15 meses, 2, 3, 4, 5 o 6 años.
• El entrenamiento básico dura nueve semanas. Las especializaciones, como la de enfermero, lleva un año; la de infantería son cuatro semanas.
• Hay 150 trabajos especializados.
• Los soldados reciben entrenamiento del Army Career Center local que los prepara para el entrenamiento básico. El entrenamiento incluye entrenamiento físico, leer mapas, aprender los rangos y los valores del ejército y el alfabeto del ejército.

FUENTE: Denver Army Recruiting Battalion.




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